martes, 20 de octubre de 2015

Papaíto Piernas Largas - Jean Webster





Título: Papaíto Piernas Largas
Autor: Jean Webster
Año: 1912
Género: Juvenil

  Como muchas de las jovencitas huérfanas, Jerusha Abbot lleva una vida muy dura en el Asilo John Grier, donde ha estado desde bebé. Pero es una chica inteligente que sólo necesita una oportunidad para realizar sus proyectos y sentirse satisfecha consigo misma.

  La oportunidad llega de la mano de un misterioso benefactor que decide pagar sus estudios en la Universidad, a cambio de que Jerusha le escriba una vez al mes.
     
Frases

  "Supongo que querrá usted saber lo que estudió. Pues bien, ahí va:
I. Latín. Segunda Guerra Púnica. Anoche, Aníbal y sus huestes le tendieron una emboscada a los romanos y la batalla tuvo lugar a la cuarta hora de esta mañana. Los romanos están en retirada."


  "Me parece que son las verdaderas catástrofes de la vida las que exigen carácter. Cualquiera sería capaz de elevarse para hacer frente con valor a una gran crisis, pero encarar las mezquinas contrariedades cotidianas con alegría, ¡eso sí que requiere coraje!"


  "El mundo está lleno de felicidad y ésta alcanza para todos... sólo que no siempre está dispuesta la gente a aprovechar lo que le toca en suerte."

     
Personajes

 Jerusha "Judy" Abbott: jovencita de unos dieciséis años, huérfana, inteligente, que ha pasado toda su vida en el Asilo "John Grier". Se considera chiquita pero muy rápida y fuerte.

 Papaíto piernas largas: benefactor de Judy. Es un hombre rico que se preocupa en ayudar a los niños huérfanos y es uno de los benefactores más ricos del Asilo John Grier.

 Sallie McBride: joven pelirroja y muy simpática, alumna de primer año de la Universidad. Para Jerusha es la persona más entretenida del mundo a quien todo le divierte.

 Julia Rutledge Pendleton: jovencita perteneciente a una de las familias más importantes de Nueva York, compañera de cuarto de Sallie y alumna de primer año de la Universidad. Para Jerusha es una persona aburrida a quien todo le aburre y no se esfuerza por ser amable.

 Sr. Jervis Pendleton: tío de Julia. Un hombre rico, alto, buen mozo y muy encantador. Es muy inteligente aunque habla con sencillez. Es natural, dulce, extremadamente amable con los granjeros con quienes habla de igual a igual. Al parecer, de chico era aventurero, valiente y muy honesto, siempre decía la verdad.

 Sra. Semple, Lizzie: fue la nodriza del señor Jervis Pendleton, quien le regaló la granja Los Sauces, donde Judy pasó sus vacaciones. Quiere mucho al "niño Jervie", al que mima como puede.

 Jimmie McBride: hermano mayor de Sally y amigo de Judy. Es buen mozo y es junior en Princeton.

 Leonora Fenton: jovencita freshman proveniente de Texas.

 Sra. Lippett: Directora del Asilo "John Grier".

     

Resumen Detallado (spoiler, incluye el final)

Jerusha Abbot es una joven de unos 17 años que ha vivido toda su vida en el Asilo John Grier. Es la mayor de todos los huérfanos y, a pesar de que debería haberse marchado de allí luego de cumplir 16, ha conseguido permiso para quedarse, debido a sus buenas notas.

Al finalizar el día de un “Funesto Miércoles” (así llamaba Jerusha a los primeros miércoles de cada mes), cuando los benefactores del orfanato hacían una visita, la directora del Asilo pide hablar con Jerusha. En su camino hacia la oficina, la joven puede ver la sombra de uno de los benefactores, que ya estaba a punto de marcharse, proyectada en el muro y con unas piernas increíblemente largas. Por ello ella piensa en una “Papaíto piernas-largas” (nombre dado a un tipo de araña de patas largas).

La directora informa a Jerusha que el benefactor que ella acababa de ver había decidido enviarla a la Universidad para que se convirtiera en escritora, tras leer una historia de la joven, que narraba en tono humorístico y un tanto desvergonzado los acontecimientos que se repetían cada “Miércoles Negro”. Él costearía los estudios y brindaría a la joven una importante mensualidad, pidiendo a cambio solamente una carta mensual de Jerusha, donde contaría sus progresos en los estudios y sus actividades cotidianas. El desconocido benefactor pidió que Jerusha lo llamase siempre John Smith, y que no se revelara a ella su verdadero nombre, advirtiendo además que no respondería a ninguna de las cartas.

La joven comienza a escribir las cartas a su benefactor a quien decide llamar Papaíto Piernas-Largas.
El resto del libro son las cartas que Judy, como la joven decide llamarse en adelante, le manda a su querido Papaíto Piernas-Largas:

Judy queda encantada al llegar a la Universidad. Tiene habitación propia al lado de dos principiantes como ella, Sally McBride y Julia Rutledge Pendleton, de quienes se hace amiga. Temerosa de cómo tomarán sus amigas el hecho de que ella creciera en una asilo, decide contar que sus padres han muerto y que un anciano y bondadoso caballero costea sus estudios.

Para navidad, Judy recibe encantada numerosos regalos de su benefactor y se imagina que cada uno de ellos fue enviado por un miembro diferente de su familia.

Aunque desde el comienzo Judy se destaca como buena escritora en el curso de inglés e incluso se le permite publicar en la revista mensual de la universidad, tiene dificultades en los ramos de matemática y latín, que aprueba a duras penas. Y en ese momento decide esforzarse al máximo para no defraudar a quien le debe su increíble bienestar.

Judy cae enferma de amigdalitis, y estando en la enfermería, recibe hermosas rosas acompañadas de una tarjeta escrita por su Papaíto Piernas-Largas, lo que la hace llorar de pura felicidad.

El tío de Julia, el señor Jervis Pendleton, visita de sorpresa a su sobrina, pero como ella debe asistir a clases, pide a Judy que lo acompañe en su ausencia. El tío resulta ser muy simpático, quien la llevó incluso a tomar té, con galletas, torta y helados. 

Judy pasa el verano en la granja los Sauces, con el matrimonio Semple, que la tratan muy bien, y donde cada día es más entretenido que el anterior. La joven Pronto se entera que la granja fue un regalo del señor Jervis Pendlenton a la señora Semple, quien fuera su nodriza. Judy va descubriendo nuevas cosas sobre el aventurero, valiente y muy honesto "niño Jervis".

De regreso a la Universidad, Judy, Sally y Julia comparten escritorio y tres dormitorios pequeños, por lo que se hacen más amigas.

Sally invita a Judy a pasar las vacaciones de navidad a su casa en Massachussetts, donde conoce lo que es estar en una familia completa, con padre, madre, hermanos, una abuela y hasta un gato. También conoce al hermano mayor de Judy, Jimmy, buen mozo y que es junior en Princeton, de quien se hace amigo y quien luego le envía a ella una bandera de regalo. La familia organiza un baile en honor a Judy, su primer baile verdadero.

En la Universidad, las tres amigas reciben la visita de Jervis Pendleton, quien les lleva más de un kilo de bombones de chocolate. Judy lo describe como inteligentísimo, aunque habla con sencillez, que decide tomar el tren más tarde para compartir el té con ellas. Judy tiene la oportunidad de contarle sobre sus vacaciones donde los Semple.

Judy comenta su amor por los libros, y cómo ha quedado fascinada con Hamlet, de Shakespeare, al punto de soñar ser Ofelia.

Días después comenta que ha ganado el premio de cuento corto que la revista mensual otorga una vez al año, y que ha sido elegida para la representación teatral de primavera. También que irá a Nueva York en compañía de Sally y Julia, para hacer algunas compras y al día siguiente irán a ver la obra teatral de Hamlet, en compañía de Jervis Pendleton. Judy comenta cómo acompañó a Julia a comprarse unos hermosos sombreros en una tienda muy lujosa y lo deslumbrada que quedó con la obra de Hamlet.

Al recibir un cheque de 50 dólares de su benefactor, Judy decide devolverlo pues considera que es excesivo y que su mensualidad es suficiente para comprarse todos los sombreros que necesite, argumentando que no necesita más caridad que la absolutamente indispensable. Palabras de las cuales luego se arrepiente y por las que pide perdón.

Los McBride invitan a Judy a pasar las vacaciones de verano en Adirondacks, donde cada semana habrá un baile y como Jimmy McBride llevará un amigo, a Judy no le faltará con quien bailar. Pero Papaíto Piernas-Largas le pide que pase las vacaciones en la granja Los Sauces. Judy alega que los McBride en verdad quieren que ella vaya, que será la única compañía de Sally y que Jimmy le enseñará a montar a caballo, a andar en canoa, a tirar con rifle y otro montón de cosas que ella debería saber. Pero su benefactor no cambia de parecer. Judy hace lo que se le pide, aunque no de buena gana.

Por eso se demora casi dos meses para escribir su próxima carta, para dejar pasar su enojo. Aún así, recordando la tarjeta que le escribiera cuando estuvo enferma (las de las rosas), lo que la hace sentir mejor.

El aviso de la visita a la granja de Jervis Pendleton hace que Judy vuelva a sentirse feliz. Con él hace cosas muy entretenidas y destaca la amabilidad que tiene hacia los granjeros, su sencillez a pesar de ser un hombre tan rico. Con él aprende a pescar, a tirar con revólver y rifle y a montar.

Judy manda uno de sus cuentos a una revista, animada por Jervis y luego se entera que ha sido aceptada. Además, se ha ganado una beca por dos años que cubre los gastos de su alojamiento y toda la enseñanza debido a su "notable pericia en inglés y excelencia general en otros órdenes", lo que la alegra mucho pues ya no será una carga tan pesada para su Papaíto Piernas-Largas.

Papaíto Piernas-Largas le hace saber, por medio de una carta entregada por su secretario, que no está de acuerdo en que ella acepte la beca. Pero Judy insiste, pues está decidida a pagarle todo lo que él ha invertido en ella cuando se convierta en una escritora con ingresos, y la beca le ayudará a que la deuda sea más moral que económica.

Judy ha cumplido 21 años. Julia Pedlenton la ha invitado a pasar las vacaciones de navidad (a lo que su benefactor parece estar de acuerdo). Ha escrito la letra de la canción humorística del concierto de Glee Club y ha descubierto que es una joven bonita.

La estadía en casa de los Pedlenton no es tan grata para Judy, que considera el ambiente de la casa abrumador. Jervis sólo los visita en una oportunidad, pero no tienen ocasión de conversar a solas. Al parecer, la familia y él no se llevan bien, pues alegan que el joven es un socialista que desaprovecha el dinero en reformas sociales en lugar de yates y automóviles. Judy señala que también desea ser una socialista, dispuesta a vivir al máximo el presente, juntando felicidades pequeñas.

Llegado el verano, Judy decide ganar dinero preparando a la hija de la señora Paterson, que entrará a la Universidad en otoño. Papaíto Piernas-Largas le ofrece mandarla a Europa, como lo hace habitualmente Julia, pero Judy se niega. Ella no desea acostumbrarse a ese tipo de vida, la que cree no merece.

Jervis, que también viajará a Europa en el verano, trata de convencer a Judy de que acepte el ofrecimiento de su tutor de hacer el viaje con una señora que llevará a un grupo de chicas. Y que incluso podrían juntarse en París para ir a comer juntos. Pero como ella se niega, él se enoja con ella y la trata de estúpida, necia, testaruda y otras cosas. Judy viaja a la playa para comenzar su trabajo ayudando a la joven Florencia, decidida a ganarse su dinero y ser una ciudadana útil.  

Al término del verano, Jervis le escribe una carta no muy amable, diciéndole que, si vuelve a tiempo de su viaje, la verá en Los Sauces y la aceptará como amiga sólo si ella es muy dulce y dócil. Sallie también la ha invitado a pasar una semanas en Adirondacks. Judy tiene tantas ganas de ir, que no puede rechazar la última invitación. Además desea dejarle claro a Jarvis que él no puede mandarla. Sólo su benefactor puede hacerlo, y eso no siempre.

Sólo cinco días después de su llegada a Adirondacks, Judy se entera de que su Papaíto Piernas-Largas no estaba de acuerdo con ese viaje, pero ya no hay forma de remediarlo.

Judy está de vuelta en la Universidad, como senior, en su cuarto año. Ha recibido una nota enviada por Jarvis a la granja diciendo que no podría ir a verla pues iría con unos amigos a andar en yate. Judy sabe que es mentira, pues Julia le había contado a él que Judy estaría con los McBride.

Judy ha escrito una novela y luego de enviarla a un editor, recibe como respuesta que no ha sido bien recibida. Pero Judy decide seguir intentándolo.

Para navidad, Papaíto Piernas-Largas le ha enviado a Judy 17 regalos. Ello lo considera el hombre más dulce que ha existido nunca y el más loco!

Judy y Sally se van unos días a Los Sauces para escapar de los bullicios de la Universidad. Juntas suben La Colina, y Judi recuerda cuando hiciera lo mismo con Jervis, dos años antes.

Se acerca el día de la fiesta de graduación. Julia invita a su tío Jervis, Sally a su hermano Jammie y Judy pide a Papaíto Piernas-Largas que asista, para acompañarla. Obviamente él no aparece.

Judy ha terminado su educación. Decide irse a Los Sauces para escribir tranquilamente.

Jammie visita a Judy. Al parecer no le ha ido bien en la venta de bonos y deberá volver a su casa para trabajar con su padre en la fábrica de overalls.

Judy se siente infeliz y le pide a Papaíto Piernas-Largas conocerlo. Pero él le manda una notita explicándole que ha estado muy enfermo. Una de las novelas de Judy resulta ser muy buena y deciden publicarla. Ella, entonces, le envía a su benefactor un cheque de 1000 dólares para pagar parte de o que él ha invertido en ella. En la misma carta le cuenta, además, sobre sus sentimientos hacia Jervis. Él le ha propuesto matrimonio, que ella ha rechazado, pero no porque no lo quiera sino porque no se siente a la altura de su familia. No sabe cómo contarle sobre su vida en el asilo. Además, se siente atada a su benefactor y ve como una obligación el continuar ejerciendo como escritora. Tras dos meses de no saber nada de él Judy se entera por Julia, que Jervis fuer sorprendido por una tormenta mientras cazaba y se pescó una fuerte pulmonía.

Finalmente Papaíto Piernas-Largas le ha pedido que vaya a visitarlo a Nueva York.

La última carta de Judy relata ese encuentro. Su benefactor ha estado muy enfermo, y ese es el primer día que se le permite estar fuera de la cama. Cuando la joven es conducida a la habitación, ve a un hombre sentado en un sillón frente a la chimenea, que débilmente se pone de pie. Su Papaíto Piernas-Largas, Jarvis Pedlenton, de quien la joven Jerusha Abbot está completamente enamorada.

     
  Opinión Personal

En el colegio debía leer esta novela, pero comencé en el último momento y no pude terminarla a tiempo. Recuerdo que la noche antes de la prueba, mi madre se la leyó entera y a la mañana siguiente me contó lo más importante.

No sé por qué esperé tanto para volver a leerla. Es una novela encantadora, liviana, divertida, tan fácil de leer.

Me encantó la frescura de la protagonista, su jovialidad, sinceridad, sus ansias de aprender y superarse. La forma como disfruta de cada cosa, tal vez por el hecho de que ha carecido de tanto durante su vida en el Asilo.

Una de las cosas que más me divirtió del libro fue la forma en que Judy se despedía en sus cartas, según su estado de ánimo o lo que hubiese vivido en los últimos días:
    "Suya, en vías de adquirir una educación, Jerusha Abbott"
    "Suya, arrepentidísima, Judy"
    "Políticamente suya, Judy"
    "Suya, muy graciosamente, Ofelia. Reina de Dinamarca"

Es una hermosa historia con hermosos mensajes y un hermoso final. De esas que te dejan una sonrisa en el rostro cuando lees la última página.

     




¿Ya leíste el libro? ¿Qué opinas de él...

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